Vivir en Transito

Vivir en tránsito" se puede interpretar de varias maneras, dependiendo del contexto. En general, se refiere a una experiencia de vida en la que una persona o comunidad se encuentra en un estado de cambio constante, ya sea físico, social o cultural. Puede referirse a la movilidad geográfica, a la adaptación a nuevas culturas, o a procesos de transformación personal y social.

El Taladro y la Mentira Piadosa

Cuando uno deja su país con una maleta llena de sueños (y de ropa para todas las estaciones porque uno no sabe con qué se va a encontrar), no se imagina que, a veces, el primer paso en esta nueva vida puede ser tan absurdo como gracioso. Así fue mi primer trabajo en Estados Unidos: mi debut como “experto en herramientas”… sin haber tocado un taladro en mi vida.

De Hotelero a “Handyman”

En Colombia, estudié Administración Hotelera. Sabía de servicio al cliente, coordinación de eventos, y hasta cómo doblar servilletas con estilo. Pero en mi nueva realidad, los diplomas no se traducían en oportunidades inmediatas. Así que, cuando alguien me preguntó si sabía usar herramientas para un trabajo de mantenimiento, mi respuesta fue un firme “¡Claro que sí!”, mientras en mi mente sonaba un “¿Y eso con qué se come?”.

Llegué el primer día, me entregaron un taladro, y lo miré como si me hubieran dado un arma alienígena. Recuerdo que mis manos sudaban más que mi frente en plena temporada alta de Santa Marta. Respiré hondo y pensé: “Bueno, esto es América, aquí uno aprende haciendo”.

Aprender en Tiempo Real

YouTube fue mi mejor amigo esas primeras semanas. Me volví experto en ver tutoriales en el baño, en el carro, o mientras fingía “verificar materiales”. Aprendí que cada tornillo tiene su historia, y que poner una repisa recta puede ser más difícil que resolver una ecuación matemática sin calculadora.

Pero también aprendí otras cosas: el valor de la humildad, la importancia de atreverse, y el poder de las ganas. Porque aunque mis manos estaban torpes al principio, mi actitud siempre fue firme.

Ser Migrante es Reinventarse

Ese primer trabajo no era lo que soñé cuando hice mis planes antes de migrar. Pero me dio algo que no tiene precio: confianza. Entendí que ser migrante no solo es cambiar de país, es cambiar de piel, de idioma, de ritmo… y aun así, no perder la esencia.

Hoy, años después, puedo reírme de esa primera vez que casi perforo una pared equivocada. Porque cada error fue parte del camino. Y si tú, que estás leyendo esto, estás por comenzar tu primer trabajo aquí, te dejo este mensaje: no tengas miedo a comenzar desde cero. Lo importante es comenzar.

Posted in

Deja un comentario