Imagina por un momento un país sin el trabajo, la cultura y la fuerza de quienes llegaron de otras tierras. Sería un lugar más silencioso, menos diverso, con menos historias que contar.
Aportes invisibles pero esenciales
• Economía: millones de manos inmigrantes han levantado edificios, servido comidas, cuidado niños y ancianos, innovado en tecnología y creado empresas.
• Cultura: la música, la gastronomía, los festivales y hasta las palabras que usamos cada día llevan la huella de quienes llegaron de fuera.
• Resiliencia: cada migrante trae consigo una historia de valentía, de empezar de cero, que inspira a toda una sociedad.

Reflexión personal
Como migrante, muchas veces uno siente que su aporte pasa desapercibido. Pero si este país nos quitara de la ecuación, quedaría un vacío enorme: faltarían colores, sabores, ideas, manos y corazones que día a día lo hacen posible.
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